Blogia

el viento

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Gabriel Impaglione

Convoco a los poetas con guitarra

compañeros poetas

a los hermanos

en un día de torre con campana

en hora dolorosa de amapolas

en un minuto de terminante basta.

Debemos dar batalla.

Por cada bomba cien versos rigurosos

por cada disparo una paloma.

No podemos ser indiferentes al osario,

no se puedeya no se puede másmorir de espaldas. 

Llamo a los periodistas con honor,

compañeros periodistas,

a los hermanosa la urgente Asamblea Universal de la Etica.

Debemos recuperar la palabra,

ejercer la verdad a todo o nada,

romper el muro de aplausos a la barbarie.

La feroz perversidad del silencio. 

Por cada astilla de hueso quemado

por cada vómito de plomo sobre el Líbano

seis nombres de genocidas en primera plana

encabezando las imagenes del infierno.

Que les caiga el desprecio de sus hijos

la condena de los pueblos,

el espanto brutal de las víctimas mordiendo la conciencia. 

Ay Hermanos

no podremos mirarnos a los ojos

ni hablar de poesía y de mañana

ni echar a volar sueños de un gran pan amarillo

para todosno podremos cantar banderas y domingos

amor justicia

verdad…no podremos.

No podremos pronunciar voces tan simples.

No podremos. 

Ya se sabe toda esa gente que anda los salones

con la palabra libertad en la solapa. 

Estan rompiendo el mundo, compañeros.

Lo acuchillan día a día.

Esos siete fanáticos de grandes bolsillos

estan partiendo el mundo a pedazos. 

Y entonces

ahora y aquí

nosotros

nada?

israel, un estado terrorista

por Adolfo Pérez Esquivel

 Los responsables de la barbarie

tienen que parar la locura en que se encuentran. 


 15 de julio de 2006  

Siempre he apoyado al pueblo judío; un pueblo que sufrió el Holocausto, la diáspora, persecuciones, torturas y muerte, pero que tuvo dignidad , resistió a la opresión y luchó por sus valores religiosos, culturales y unidad del pueblo. He señalado en forma reiterada, y sumado mi voz a muchas otras en el mundo, que el pueblo de Israel tiene derecho a su existencia ; pero que también tiene los mismos derechos el pueblo palestino, hoy oprimido y masacrado por el Estado de Israel.Es doloroso tener que señalar los comportamientos aberrantes que el Estado de Israel viene cometiendo contra el pueblo palestino, atacando, destruyendo, oprimiendo y masacrando a la población, mujeres, niños, jóvenes son víctimas de esas atrocidades que no podemos callar y debemos denunciar y reclamar ¡ BASTA! Se derribó el Muro de Berlín, pero se levantaron otros muros como el que Israel levantó para dividir al pueblo palestino. Creyendo que eso les da más seguridad, por el contrario genera mayor enfrentamiento, dolor y división. Pero los muros más difíciles de derribar son los que existen en la mente y el corazón, los muros de la intolerancia y el odio. Los ataques la destrucción y muerte en Gaza y el Líbano y las amenazas permanentes a otros pueblos, han llevado al Estado de Israel a transformarse en un Estado terrorista, utilizando las torturas, los ataques a la población civil donde la víctimas son mujeres y niños. ¿Hasta cuando continuará esa política del terror? Sabemos que no todo el pueblo de Israel está de acuerdo con la política de destrucción y muerte llevada adelante por el gobierno israelí, apoyado por los Estados Unidos y el silencio de los gobiernos europeos; cómplices del horror desatado en Medio Oriente. Están aquellos, tanto dentro de Israel y de Palestina, que desean el diálogo, la resolución del conflicto y el respeto a la existencia de los dos pueblos. Eso es posible si existe la voluntad política y de los pueblos en lograrlo, con el apoyo de la comunidad internacional. Lamentablemente las Naciones Unidas han perdido presencia, coraje y decisiones para poder aportar a la solución del enfrentamiento entre los dos pueblos, situación que pone en serio riesgo la Paz mundial. La ONU fue avasallada por las grandes potencias y la usan cuando responden a sus intereses y no a las necesidades de la humanidad. Es necesaria una reforma profunda y democratizar sus estructuras y hacerlas más operativa y eficaz en bien de los pueblos. Es cierto que hay ataques y hechos de violencia desatados por sectores del pueblo palestino que reclaman sus derechos. No es a través de la violencia, que genera más violencia entre las partes, como se resolverá el conflicto. El Mahatma Gandhi decía que si se aplica el “ojo por ojo, terminaremos todos ciegos”. Los gobernantes del Estado de Israel se están quedando ciegos y arrastrando al pueblo al abismo. Es necesario que la comunidad internacional reaccione y detenga la locura de los gobiernos, antes que sea tarde. Pero más necesario es que los israelitas y los palestinos reaccionen y comprendan que no pueden seguir matándose. Los responsables de la barbarie tienen que parar la locura en que se encuentran, sin salida alguna. Deben hacerlo en bien de los pueblos y la humanidad.  Adolfo Pérez EsquivelPremio Nóbel de la Paz. Argentino, arquitecto y escritor.Altercom Agencia de Prensa de Ecuador. Comunicación para la Libertad.  

hoy el infinito está del lado de los pobres

por John Berger 

El mundo ha cambiado. La información se comunica de manera diferente. La desinformación desarrolla sus técnicas. Migrar se volvió el principal medio de supervivencia, a una escala mundial. Militarmente hablando, el Estado nacional de quienes sufrieran el peor genocidio en la historia se volvió fascista. Los Estados nacionales se han reducido en lo general y su papel se minimizó políticamente a uno de vasallos al servicio del nuevo orden económico. El visionario vocabulario político de tres siglos se tiró a la basura. El Fin de la Historia, lema global de las corporaciones, no es un vaticinio: es una orden para borrar el pasado y lo que nos legó en todas partes. En suma, ya quedó establecida la tiranía global, económica y militar de hoy. Al mismo tiempo se descubren nuevos métodos de resistencia ante esta tiranía. Al interior de la oposición creciente, la cooperación natural reemplaza a la autoridad centralizada. En vez de obedecer, los rebeldes deben confiar más en sí mismos. Las alianzas urgentes en asuntos específicos reemplazan los programas de largo plazo. La sociedad civil aprende las tácticas de guerrilla de la resistencia política y comienza a practicarlas. Hoy el deseo de justicia es multitudinario. Esto significa que las luchas contra la inequidad, las luchas por la supervivencia y la dignidad propias, en pos de los derechos humanos, no deben nunca considerarse en términos de sus demandas inmediatas, de la organización que las haga posibles o de sus consecuencias históricas. Ya no pueden reducirse a «movimientos». Un movimiento describe un gran grupo de personas que colectivamente se mueven hacia un objetivo definido, el cual logran o no pueden lograr. Pero dicha descripción ignora, o no toma en cuenta, las innumerables decisiones personales, los encuentros, las iluminaciones, los sacrificios, los nuevos deseos, los pesares y, finalmente, las memorias que ese movimiento hace emerger y que, en estricto sentido, serían incidentales a dicho movimiento. La promesa de un movimiento es su victoria futura, mientras que las promesas de esos momentos incidentales tienen un efecto instantáneo. En su intensidad o su tragedia, tales momentos incluyen aquellas experiencias de una libertad en la acción. (La libertad sin acciones no existe.) Momentos así son trascendentales —como ningún «resultado» histórico puede serlo. Son lo que Spinoza denominaba lo eterno, y son tan multitudinarios como las estrellas en un universo en expansión. No todos los deseos conducen a la libertad, pero la libertad es la experiencia de un deseo que se reconoce, se asume y se busca. El deseo no implica nunca la mera posesión de algo, sino la transformación de ese algo. El deseo es una demanda: la exigencia de lo eterno, ahora. La libertad no constituye el cumplimiento de ese deseo, sino el reconocimiento de su suprema importancia. Hoy el infinito está del lado de los pobres. Traducción: RVHAparecido en: La Ojarasca / La Jornada (Méx.)

maldición contra Spinoza

Maldición contra Baruch Spinoza  Excomulgamos, maldecimos y separamos a Baruch de Espinoza con el consentimiento de Dios bendito y con el de toda esta comunidad, delante de estos libros de la Ley, que contienen trescientos trece preceptos; la excomunión que Josué lanzó sobre Jericó, la maldición que Elías profirió contra los niños y todas las maldiciones escritas en el libro de la ley; maldito sea de día y maldito sea de noche, maldito al acostarse y maldito al levantarse, maldito sea al entrar y al salir; no quiera el Altísimo perdonarle, hasta que su furor y su celo abracen a este hombre; lance sobre él todas las maldiciones escritas en el libro de esta Ley, borre su nombre de bajo los cielos y sepárelo, para su desgracia de todas las tribus de Israel, con todas las maldiciones del firmamento, escritas en el Libro de la Ley..., advirtiendo que nadie puede hablarle oralmente ni por escrito, ni hacerle ningún favor ni estar con él bajo el mismo techo ni a menos de cuatro codos de él, ni leer papel hecho o escrito por él.

Acta de excomunión de Spinoza. Amsterdam, 27 de julio de 1656

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

aldo novelli - argentina

Medio Oriente                                      

En la pared, había unos gorriones; de pronto,  

  su estiércol caliente cayó sobre mis ojos.     

                                         Tobías.-

Gorriones sin cabeza

vuelan desconcertados

entre delicados hilos de sangre. 

               

armando tejada gomez - argentina

Días de osario

Y qué ver o qué hacer, qué gemir, qué clamar,

 

qué de qué, quién a quién, qué decir, qué esconder,

 

dónde ir, dónde estar, qué vivir, qué rogar,

 

qué pedir, qué comer, qué se puede poder,

 

cómo ser o no ser, qué morir, dónde andar,

 

dónde, cuándo, qué qué, cómo y en qué lugar

 

puedo ver o gritar y oír o saber o llorar

 

sin llorar y escupir y morder y llorar y putear

 

animalmente inerme, colosalmente arriba del llanto

 

colosal?

  

Bañado en sangre, sangro, sangras, sangran,

 

sangramos

 

la gota, el cubo negro, la filtración del odio,

 

la rajadura infame la rotura sin término,

 

el chiflón de aire muerto que nos inmola a todos

 

más allá de este exiguo esqueleto de sombras

 que ha vejado la vida sin posible retorno. 

Ojos de no, modales de la boca torcida,

 

clausurada en un nudo ciego de impunidades,

 

manos cómplices, piernas para huir del gemido,

 

orejas taponadas de arena miserable

 

para sobrevivir a la muerte en la muerte

 de estos días de osario sin perro que les ladre. 

Arrinconado, lejos de la sal y el fuego,

 

a buen recaudo bebo el vino de una lágrima

 

y usted y vos y aquellos y yo y ellas y ellos

 

tapamos el aullido que aulló en otra casa

 

sobreentendiendo, encima de las miradas breves,

 

que lo que no nos pasa a nosotros, no pasa.

  

Y qué ver que no mira? Y qué hacer que no hace?

 

Qué de qué, me decía ¿Qué decir cuando calla?

 

Cómo? Qué cómo, como? Yo como como

 

como!

 

Quién con quién se decían todo sin decir nada?

 

Dónde ir? Dónde estar? Dónde quemar el tedio

 

culposo, carcelario, de este fin de semana?

  

Y usted sabe y yo sé; y vos sabés, sabemos

 

por hechos interpósitos que la muerte no cesa,

 

que ayer jadeó a tu puerta, que jadea en la mía

 

con resuellos de espanto y una espesa violencia,

 

aunque no nos miremos y hablemos de otra cosa

 

y el soborno del miedo nos pague con ceniza.

  

Quién dispone la muerte, proveerá la vida?

 

Con qué? De qué talego extraerá el latido?

 

Quien mata muere. A hierro. Se irá haciendo

 

fantasma

 

aunque no ve al óxido que llevará consigo,

 

la niebla, el modo oscuro, la soledad, el vértigo,

 

el temporal de gritos que aturde al asesino.

  

Quien otorga callando, salvará sus sandalias?

 

Y dónde irá más luego? Conseguirá salvarse?

 

A sus ojos, estéril será todo camino

 

y el prójimo y el árbol y el agua y el paisaje

 

porque mató callando el honor del sonido

 

y ha herido para siempre la dignidad del aire.

  

En estos días torvos, torpes, tupidos días,

 

vi reír, vi cantar, vi contar, vi mentir,

 

vi y no vi, no escuché, dijo no y no miré

 

el contorno de horror que salía a morir

 

porque no, por quizá, porque y qué, por amor,

 

por dolor, qué carajo, porque no y porque sí.

  

Pero estuve y no estoy, pero he muerto y no sé;

 

pero vivo y no soy, pero soy y estoy

 

entrevivo, entrevos, entresobre el dolor,

 

sobremuerto y quizás sobrevivo por hoy

 

para mí, para ver sin piedad la piedad,

 

insepulta, podrida de todo corazón!

  

Y quién? Y cuándo? Y cómo enjugarás el llanto?

 

Ese. El que no has llorado. El que aguarda en tus

 

ojos.

 

Ese alud de martirio que empuja en tu silencio

 

y hace doler doliendo bárbaramente todo?

 

Quién vendrá con el bálsamo aunque también

 

herido,

 

a cerrarnos la sangre y a desangrar al lobo?

  

Algo ha muerto muy hondo. Es la índole verde

 

la vida se ha quebrado con un crujido sordo;

 

un estampido lejos, un remoto derrumbe

 

ensordece la boca con un siglo de polvo.

 

aquél país, aquella situación de los sueños,

 

las palabras ardiendo, este amor, esos rostros

no volverán ya nunca, son materia de olvido,

 

murallones de sombra por donde trepa el moho.

  

Esta es la muerte a secas la entraña del vacío.

 

Sobrenombre del odio, nada la sobrevive.

 

Por añares de fuego no volverá la hierba

 

ni el pájaro ni el agua ni el aire ni el rocío,

 

aunque las ceremonias rituales continúen

 

como una danza muerta, baldía de sentido.

  

Así fue al otro día de la muerte de Abel:

 

ceniza desolada. Así debe haber sido:

 

de soledad insufrible. Un retorno flagrante

 

al animal de fondo, a un pozo de colmillos.

 

Así. Como este día cegado de horizonte

 

donde duele el otoño como un viejo silicio.

  

Yo Caín, sobre el hondo misterio de ser hombre,

 

sobrevivo en la muerte: vencedor y vencido.

  

Bajo Estado de Sangre - Torres Agüero Editor - 1986

 

Tomado de www.isla-negra.zoomblog.com

   

 

MAHMUD DARWISH - palestina

TENGO LA SABIDURÍA

 

DEL CONDENADO A MUERTE

                

Tengo la sabiduría del condenado a muerte:

 

no tengo cosas que me posean.

 

He escrito mi testamento con mi sangre:

 

“¡Confiad en el agua, moradores de mis canciones!”.

 

He dormido ensangrentado y coronado con mi mañana...

 

He soñado que el corazón de la tierra era mayor que

 

su mapa

 

y más claro que sus espejos y mi cadalso.

 

He creído que una nube blanca me

 

ascendía,

 

como si yo fuera una abubilla con el viento por alas.

 

Y al alba, la llamada del sereno

 

me despierta de mi sueño y de mi lenguaje:

 

vivirás en otro cadáver.

 

Modifica tu último testamento.

 

Se ha retrasado la fecha de la segunda ejecución.

 

¿Hasta cuándo?, pregunto.

 

Esperaré a que mueras más.

 

No tengo cosas que me posean, respondo,

 

he escrito mi testamento con mi sangre:

 

“¡Confiad en el agua,

 

moradores de mis canciones!”

 

Y yo, aunque fuera el último,

 

encontraría las palabras suficientes...

 

Cada poema es un cuadro.

 

Pintaré ahora para las golondrinas

 

el mapa de la primavera,

 

 para los que pasan por la acera, el azufaifo

 

y para las mujeres el lapislázuli...

 

El camino me llevará

 

y yo le llevaré a hombros

 

hasta que las cosas recobren su imagen

 

verdadera,

 

luego oiré lo genuino:

 

cada poema es una madre

 

que busca a su hijo en las nubes,

 

cerca del pozo de agua.

 

“Hijo, te daré el relevo.

 

Estoy encinta”.

 

Cada poema es un sueño.

 

He soñado que soñaba.

 

Me llevará y le llevaré

 

Hasta que escriba la última línea

 

en el mármol de la tumba:

 

“me he dormido para volar”.

 

Y llevaré al Mesías zapatos de invierno

 

para que camine como los demás

 

desde lo alto de la montaña hasta el lago.

  Traducción del árabe: 

María Luisa Prieto.

Tomado de www.poesiaarabe.com

  

 

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres